lunes, 27 de junio de 2016

VIEJAS TIERRAS


He vivido y voy viviendo
siendo el cofrade humilde
de la vieja hermandad de los viejos peregrinos,
abriendo rutas silenciosas en esta esfera de agua y tierra
que gira inclinada en su eje de perfección desbaratada.

Me he ido en muchos viajes,
he regresado en tantos otros
entregándole a mis ojos la mirada entre las dunas,
el salvaje furor de los ríos de locura,
he habitado en las cuevas y en las nieves.

Y un día de Diciembre me concedió el destino
renacer en un lugar de estrellas y de piedra,
un rincón inundado por las lluvias
y por un Sol de Otoño inflado de paz y de oraciones.

Solicité en el  retorno que mis venas
se anegasen de un compás de seis por ocho,
pedí balbucear la niñez con el acento que es poema
de la mar en su amor para los bosques,
imploré la tristeza y la alegría de alojarme
en este lugar que roza el fin del Mundo.

Y en este pequeño país de azul y verde
descorro los edemas surgidos por los golpes
y las miasmas que sentí
en el rondo de mis templos decaídos,
dejo irse los placebos sugeridos en la grandeza enana
de los sentimientos remendados,
sostengo el equilibrio de bípedo ignorante,
observador del tiempo y alquimista de vivir.

Y en esta tierra verde tengo el temple
de saber describir con el silencio
el ágape de las aves sobre el limo ,
la carencia como sustento de abundancia,
la caverna del invierno hecha espíritu de luz,
la inocencia por linterna entre hogueras por San Juan,
este cielo alternativo de nubes,
de grises y de brillos,
es el germen aceptado de valores y de miedos
entregados en mis manos al nacer,
esta tierra de milenios
es semilla fecundada por la historia
bajo mi pellejo de roble de rebelión callada.

Ahora soy el que se busca agradecido
en las esquinas de estas olas y estos árboles,
con la consciencia de sentir las bendiciones
del regalo de escuchar cada sonido antiguo
como canción nueva que amanece,
ahora sé que éste es regazo final de mis etapas.






miércoles, 22 de junio de 2016

SOLEDAD


Solo poesía, soledad,
una Luna intensa en esta noche de abandonos.

Esclavo quedaré,
prendido de tus días,
aquéllos de recetas de amor presente
proyectadas en tus ojos heridos,
esclavo quedaré,
atenazado a tus espinas.

Ahora me iré con paso lento.

No alteraré tu fuga,
no inflamaré mi orgullo,
te dejaré en tu acera de esperanzas
callada como siempre,
con tu llanto acobardado,
con tu deseo de pasados inconscientes.

No estaré para contarte
que la Luna es llama en mi pecho,
que todo mi sentimiento es incendio
como hoguera de papel de poesía
o palabra impregnada por tus lluvias.

No queda tiempo para hablarte.
Sigue el mundo girando,
muy despacio,
tu en tu orilla, yo en la mía,
encogidos ante el fieltro que creamos
en latitudes diferentes y lejanas,
con amaneceres perdidos inclinados en mi cuerpo
como zarzas del desierto azaroso que presiento
erguido con la Luna de esta noche.

martes, 21 de junio de 2016

PALABRAS COMO PAJAROS


Llegó el día.
Sentid como el aire inflama manantiales
y velas que antes fueron yermas,
sentid que los versos se desmenuzan
albergando ese arma cargada de futuro
que Celaya en su soledad cantó.

Aceptemos la verdad de nuestro llanto
como el eterno creador de vida
que ha de regar la tierra abandonada
y restaurarla en su virginidad
lindante de muros engañosos.

No huyamos,
pues la fuga que tantas veces aceptamos
no es la puerta que hemos de entreabrir,
porque estos días venideros
son para voltear las mentes
y la mirada que tendremos que aplicar
sobre los miedos arraigados
de nuestras herencias primitivas.

Recordemos
que no necesitamos ver los pájaros;
sólo con escuchar su trino
comprenderemos dónde están,
y en ese velo sonoro
que se quiebra en las estepas
distinguiremos en la vibración del alba
la pureza del Sol en plenitud.


domingo, 19 de junio de 2016

LUNA DE TU OTOÑO



¿Dónde está ese lugar donde la observas,
dónde te guareces,
adornando con tu tiza
este círculo blanco de nostalgias
sobre el encerado negro de tu cielo?.

Detrás de sus sombras oteas su esplendor,
mientras piensas si tendrás la dicha
de que ella provoque que tu alma
al fin sonría.

Detienes tu mirada;
con tus manos trazas al morir el Sol
circunferencias,
mientras sueñas,
amparándote al murmullo
de los árboles sin sombra
que recogen un Otoño que termina.

No la temas,
germina en ella como lo haría la hiedra
en los relojes de tus ramas eternas,
háblale del amor que los humanos,
constructores de murallas,
no comprenden,
cuéntale quién eres,
cítale las barreras que quieres derribar
para rozar el mar con tus mejillas.

Abrázala,
amante en tu locura,
cíñete a su luz,
hazte Luz en ella,
bésala volcando entre los labios
el deseo de guardarla
en tus bolsillos de mujer completa,
acaricia su rostro enharinado,
siente el roce tenue de su piel
vibrando en tu cintura.

No tengas miedo,
no la temas;
la Luna del invierno que se acerca
será entre tu viento llama nueva.






jueves, 16 de junio de 2016

NAIM


Recordadme
cuando mi nombre os suene a desierto,
a brasas sobre huellas,
porque aunque de las aguas he nacido
busco la claridad 
y la canción de los oasis,
el paraíso que existe en las entrañas
de cada latido y cada hálito.

Sabed que Naim me llamo,
que he sido guía de caravanas de silencio,
que mi voz se ha reflejado
en la lejanía e infinito de las noches estrelladas,
 que he saciado mi sed
en la fuente de los antepasados,
que he renunciado
a las copas del licor 
escanciado por huríes de belleza estéril,
que mi camino
es paso alegre entre las dunas.

Recordadlo,
pronunciad las sílabas vibrantes
cuando intuyáis el engaño de los espejismos
y veáis avanzar hacia vosotros
un inmenso lago inexistente.

Observadlo,
guardad la oración del horizonte,
aferraos a la verdad de lo invisible,
real como este cielo desnudo
que admiramos cual beduinos eternos.

Recordad como me llamo;
mi nombre es Naim,
sencillo constructor de jaimas blancas
sin puertas ni rencores,
abiertas para compartir mi te 
en ofrenda de acogida
cuando querráiis abrigaros bajo mis lienzos
del calor, del frío,
del miedo y de la soledad punzante.



lunes, 13 de junio de 2016

DESCALZO


Con mis pies,
descalzo en esta tierra,
y mi maleta cada día mas vacía,
me dirijo en la paz a mi destino.

Mis ropajes van cayendo desgajados,
desnudo voy quedando frente al Mundo,
ligero de equipaje,
sin pasado.

Respiro cada instante.

Me sumerjo
en los márgenes profundos de mi gruta.

Me conozco,
me descubro,
en canciones que el silencio me interpreta
como nanas de mis noches de vigilia.

Y estos dedos,
heridos de palabras,
revierten el dolor en esperanza,
con tintas indelebles se conmueven,
y estos pies,
descalzos en la tierra,
en arado fuerte se transforman
y remueven
nuevos surcos de presente.

Con los ojos enfocados cara al frente,
con las manos arrugadas por la lluvia,
continúo caminando sosegado,
enfrentando las verdades de mis años,
disfrutando de la Vida que me alcanza.

domingo, 12 de junio de 2016

A ROSALIA



Pediste ver el mar con voz cansada,
con ojos cansados de buscar,
alma agotada.

Pediste el aroma de su sal,
sentir tu piel curtida,
sanar tu incendio en soledad,
tu fuego solitario de mujer
viva de heridas.

Querías ver el mar,
oler su brisa,
aquietar entre su espuma sombras negras,
arrullar en su batalla
la locura anunciada,
la fe perdida.

Quisiste ver el mar en ese día
que las ventanas se cerraban,
alejándolo,
alejadas de tu fuego que, menguante,
fue tiempo de este pueblo humilde
y humillante;
pero el mar no se ve desde la orilla
de este valle sombrío que se esconde
a las olas y al sentir de las corrientes.

Una tarde de azul,
azul de estío,
reclamaste a las aguas tus balcones,
proclamaste la vida en tus cristales,
declamaste la huida entre tu almohada,
envuelta entre las rosas
de tus palabras.

sábado, 11 de junio de 2016

PUENTES, FUENTES.



Entre el rumor acuoso de unos arcos extraviados,
golpeados con el cincel suave de la virtud
de estar entre mis ojos con su canto,
voy acelerando las rúbricas libres
de mis firmas de emociones.

Es un puente blando que me une
al aroma de la ceniza antigua,
encajado entre las corrientes vagas
de mis tardes de sábado,
resumidas en el trote ligero de mis pies,
sucios y felices cuando flotan
en el barro permisivo de mis pecados veniales.

Poco a poco,
con la fidelidad de ir suprimiendo
de los estanques antiguos el lodo y la pizarra,
voy filtrando sin prisa,
también sin pausa,
las agujas de las fuentes oscuras,
voy aclarando las aguas de mis lágrimas.

Barajo con ternura mis cartas de firmeza,
desato de las fronteras antiguas
el viejo desdén de las redes rotas,
dejo circular a su antojo el río,
le permito recorrer mis valles,
escucho el eco de aquel Otoño de secuelas
cobijadas bajo humildes arboledas
de las remotas orillas socavadas.

No pido nada bajo este puente
que hoy me sirve de lecho
en la prudente soledad de saberme vivo,
con los helechos siendo hucha de lo poco que preciso,
nada les exijo a las siluetas grises
que en un lugar lejano se guarecen.

Solo, desde mi escuela de llana calma,
con las llamas de mi signo como escolta,
hablaré sin dictarle a nadie la doctrina,
esperando alcanzar la fe precisa
que me eleve en esta alfombra de hojas vivas.












jueves, 9 de junio de 2016

SIGLOS


Amaneciendo Abril sonó en mi puerta
la llamada, con golpes suaves,
de tu presencia.

Llegaste silenciosa,
calma como río,
calma como cielo azul de transparencia.

Despacio,
sin miedo en ti,
con mi miedo en las bisagras,
fui abriendo las ventanas
al aire que en tus vuelos me traías,
vientos frescos de armonía
en mí extraños,
en ti vigor de consejos y de vidas.

Y yo no comprendía,
me volvía hacia atrás,
siempre reptando,
buscando excusas imperfectas para huir,
para alejarme,
temiendo
desde el temor de saber lo que sabía:
que las luces de los siglos siempre vuelven;
que el presente nos conduce a reencontrarnos,
yo en mi, y en ti,
nosotros en nosotros,
hermanos, padre, madre,
todo aquello que el destino haya pensado
para ser en ese instante.

Desde hoy,
en este ahora que vivimos
te quedarás presente,
ahuyentada de mi
la tristeza de los siglos renunciados,
con tu alegría vigilante,
acompañante de mis sueños,
con la sonrisa plena de sabernos
almas conocidas destinadas al encuentro.

No tengo miedo.
Contigo lo temido se ha marchado,
porque sé que tu regreso es mi regreso,
porque sé que has regresado
para caminar a a la par,
mano con mano.







lunes, 6 de junio de 2016

CONFIDENCIAL DE DISTANCIAS


Y te escribo sabiendo que me encuentro
en la fe de saberte confidente
de los días venideros y presentes,
en este Occidente plácido atrapado
entre los dedos de tu Oriente.

He dejado atrás mis huellas de Narciso;
ahora que todo se vuelve nuevo
conservo la presencia
de quién quiero que se quede,
abandono lo antiguo,
guardando los recuerdos
en mi cajón de lo sembrado y lo vivido.

Y aún más siembro
regado con tu amistad,
con tu paciencia,
en la comprensión y el ser en la prudencia
amigo por encima de cualquier duda,
hermano que poseerás para la vida,
oídos que escucharán tus alegrías,
antiguo viento fuerte que amainando
sobre la costa de tus cuestas viejas
tañerá la sonrisa a mis rincones.

Ahora regreso a mi capital serena
a caminar en la arena de mis playas,
solamente solo con la soledad amada
que siempre necesito en cada imagen
para componer en sonidos y deseos
la caridad de entregar
lo pequeño que soy
envuelto en rimas.


POESÍA DEL ENJAMBRE


Volvamos a habitar sobre esta Tierra
con nuestra consciencia abierta.

Humanicemos los enjambres,
nuestras colmenas poderosas
que abaten la existencia que perdemos
en el olvido de nuestras raíces,
en el olvido del Diluvio,
en la distancia hacia la arena que somos.

Retornemos a la vida en el Presente,
con la luz de la mañana
sanando nuestros párpados heridos,
a las peñas de sonetos,
a las aguas, al desierto,
y a los montes ancestrales
cubiertos por la nieve y la ventisca.

Dejemos que la inercia nos devuelva
constante nuestra esencia.
Cantemos en los campos a la aurora,
al atardecer de aromas densos.

Captemos,
aprendamos a sentir,
a olvidar lo que termina,
urjamos nuestros pies,
de paso leve,
breves en la brevedad de los caminos.

domingo, 5 de junio de 2016

SOLO UNA NOCHE

No pensemos, sintamos,
giremos y giremos
esta noche como amantes desprendidos,
aderezando con la sal de nuestra piel
el sentimiento,
unidos en la hipérbole de ser
un solo cuerpo,
un pensamiento,
amor trenzado por los hilos
que en tejido suave de las sábanas
me hace pervivir en los caminos
de tu espalda,
como náufrago en cada una de tus grutas.

No detengas.tu avance,
tu poder, tu presencia,
devuélveme la lujuria desenvuelta
con tus uñas cargadas de placeres
rozando en su suavidad
mis venas tensas.

Solo tuyo, solo mía,
nunca tuyo, nunca mía,
levantemos la pasión incontenible
yo en tus cumbres,
tu izando mis velas,
alcancemos a esculpir en cada gesto,
en cada uno de nuestros movimientos
la libertad de verter sobre nosotros
un gigantesco grito simultáneo.

Amar sin miedo,
voluntarios en batalla de ternuras,
sin pensar en el mañana ni temerlo,
amor para hurgar en los panales
de nuestros cuerpos
las celdas que accionen el deseo,
agitando el vuelo de mariposas libres
alrededor de nuestro tálamo revuelto.

Solo esta noche blanca para darnos
todo lo que no nos pertenece,
para romper el Cielo con tus manos
y redimir el pasado con mis versos.

CAMINANTES


Mañana nos espera la distancia.

La lejanía.

El frío en la mañana,
el calor del mediodía,
el pasado que se queda a nuestra espalda.

Mañana será otro día
de dolor y placer en las sandalias.

Un infinito de pasos nuevos
sobre calzadas,
entre viñedos,
sobre el asfalto o la tierra ennegrecida
por todos los pies
que la han surcado.

Mañana será madrugada iluminada
entre pinos y castaños,
oficio de luces y de lluvias,
bordeando con la aurora los peñascos.

Mañana,
en nuestros brazos,
acogeremos el Sol y su silencio,
cantaremos en las huellas la esperanza,
abriremos en los prados
nuevas ríos y senderos,
en el vértigo de saber que renacemos
tras romper los círculos pasados.

sábado, 4 de junio de 2016

SINFONÍA DE OTOÑO


Llegará Otoño en sinfonía de hojas secas
como notas engarzadas
en el pentagrama del viento.

Llegará en su clave de Sol,
Sol tierno en madrugadas
escritas en acordes rojos.

Llegará sin anunciarse,
con la sintonía de timbales
de su lluvia en mi ventana.

Llegará Otoño en arpegio de violines
de la corriente de mis ríos,
en el murmullo de diapasones
de las noches de leyendas claroscuras.

Llegará para quedarse
recitando madrigales y tonadas
con sus nieblas en lo alto de los cerros,
componiendo polonesas en los mares
con las teclas del piano de sus olas.

Llegará intenso Otoño
en un murmullo de baladas,
con la licencia de compases
de un bolero en las ramas de las vides,
y en los cielos los trombones
de los truenos anunciando la tormenta,
con su música entregada
entre valles con los tonos de una marcha,
y las luces de la noche sobre el agua
reflejando una habanera.

jueves, 2 de junio de 2016

AUSENTE


No temas si desvanezco en ausencias,
indefinidas faltas de minutos
o silencios degradados de días infinitos.
No temas,
mujer de nombre de arena
y acento dulce de sal de Atlántida,
tierna y profunda peña horadada,
pues soy hombre imperfecto,
hombre que huye y se hunde
helando sus uñas en manantiales claros.

No te preguntes cuando me esfumo,
qué es de mi,
dónde me oculto.
Huyo de los miedos conocidos,
silenciándolos en las puntas de las ramas,
aprendiendo en el equilibrio del granito
y en su erosión equivalente
al alma que en mi se va puliendo,
porque piedra permeable soy a la lluvia
y a la mar que tú creas cuando hablas,
y así voy,
a veces derivando en la deriva,
otras en conexión con cada hierba,
otras en ti,
a ti plegado y unido
como espíritu ataviado de prudencia.