martes, 28 de febrero de 2017

CICATRICES


Son las cicatrices de tu vientre surcos de ventura,
procesión de vida de los versos de tus partos,
son tus labios alba presente
de un beso en vuelo cálido,
barrera para alejar en las noches
la longitud del miedo,
voluntad es tu sueño postrado en lecho austero,
entregado desde la verdad de tus entrañas.

Vigilante es en tu pecho
el sustento audaz de tus latidos,
rumor de emoción de noches
de arrullos y de insomnios.

Larga es tu estirpe,
balada enlazada a tu cadera
con un cordón de lluvia inalterable de caricias,
camino es en tu ombligo.

Son las cicatrices de tu vientre surcos de ternura,
velas de canción de amores,
brotes tus arrugas de flores frescas de otoños
abiertas en la mar de tu cintura.

lunes, 27 de febrero de 2017

LA MEJILLA DE LA TIERRA



Escaleras de los siglos son la llave
de los amargos tiempos nuestros,
balada de montañas rotas
cortadas y curtidas de asteriscos
y de ariscos remiendos de ansiedades.

Sangran las peñas contagiadas
por nuestra humanidad de desmesuras,
con el delito inconfesado de quién quiere
alcanzar los cielos con los golpes
de la maza del orgullo de su nada


Suenan pasos, llueve tristeza.

Caen lágrimas de préstamo o mentira
cuando repica la campana en la campiña
de los que se alimentan de petróleo
y juegan en su poder con el aliento
del buen Sol que nuestro niegan.

Aliñan el horizonte con aceite oscuro
disolviendo las cascadas,
revierten nuestra arena en vidrio
exprimiendo con fuego en las laderas
la santidad de esta placenta.


La ira del Planeta va creciendo.

Se acrecienta en la medida desmedida
con la que devoran con insultos
la cruz celeste de los mares maniatados,
con la que agreden con inquina
la devoción hurtada a la vida sin urgencia.

Va creciendo la ira justa de la Tierra
sumergiendo con sus aguas islas yertas,
callando los caladeros muertos de sus nieves
con lluvia de azufre y de mercurio descarnado
nacido de la maldición de fiebres burdas.


Desatemos sogas crueles.

La voluntad de otras miradas ablanda nudos
con el duelo de verdades
que rompen la enfermedad de estos dominios,
con las colinas como escenario inmenso
superviviente a la violencia de la pólvora.

Habrá un día en el que llenaremos las canteras
con vibrato de violines y de arpas,
y en las terrazas desnudas
cultivaremos viejos bosques olvidados
en el día que reclamaremos las semillas.

viernes, 24 de febrero de 2017

PUES SOY INVIERNO


Alguien dice de mi que soy invierno,
y es verdad que en invierno me convierto,
pues mis años se componen de estaciones
y en ellas me sumerjo,
y menguo y medro entregando mis compases.

Invierno soy cuando se anuncian
en el aroma de los troncos caducados
las palabras que abren pétalos,
cuando ocultos entre frío y lluvia
adivino en los brotes de los robles
cuándo asomará su ternura de equinoccio.

Invierno me comprendo cuando sé
cuánto hay de necesario y cierto
en las hojas que alcanzan los suelos en Otoño
y que en Diciembre se convierten
en el alimento del Abril futuro.

Inviernos creo con mis lápices
cuando dibujo sobre Enero los camelios florecidos
y margaritas y tréboles durmientes
prestos a resucitar regados
por agua de Febrero y viento en Marzo.

Entonces llamadme invierno
cuando observéis mis anclas
clavadas al abrigo en un puerto profundo,
me veáis remendando las velas
para cuando haya de hacerme a la mar,
cuando pode los manzanos y las vides
con el anhelo del Otoño venidero de frutos
y barricas precintadas donde fermente
el vino dulce con el que celebrar la vida..

Llamadme invierno libre
tal y como soy cuando despierto
soñando brillos de nieves de mi infancia
y el hielo retenido en mis alvéolos
nutre de alegría mis pulmones.





PARA LUCÍA


Que nunca te callen o humillen,
con voz clara clama siempre
tu origen y tu vida y tu destino
fuerte ante el viento,
fuerte ante el Sol de los llanos y mareas,
fuente y unión de orillas diferentes
de Océano callado que te canta
con sonatas cercanas de sirenas.

Hija de los lirios y camelias,
navegante de Caribe y Ría,
crecerás con tu acento orgulloso de mestiza,
medrarás enraizando
allá donde desees que arraigue tu simiente.

Tendrás en tu tronco la fuerza de los robles,
tus ramas serán samán de sombra densa
que acogerá algún día a tu cubierto
a la labriega que te arrulla
con sus nanas de ola y tierras.

Recuerda;
nunca rendida,
con la frente alta y la mirada al frente,
siempre adelante en paso firme,
siempre valiente.

sábado, 18 de febrero de 2017

SEÑORA


Cónyuge obligada de desamparo y miel amarga
de la alianza que en tu dedo es una esposa
y cicatriz de tres soledades aceptadas
en la pasión inflada de tus lágrimas
inquiriendo la devolución de una sonrisa.

Quejido eres del trueno en tus fronteras,
alma en búsqueda de las traviesas de tus fugas,
esclava de tu imaginación de amores,
cándida en la entrega inocente de peldaños
y obsesión que golpea cada noche las estrellas.

Rasgas tus sedas soñando entregas
sobre campos llanos de inventarios de lunas,
bajo la cruz del Sur arrrimas rimas a tus ascuas
víéndote señora de triste baja cama,
temerosa del tejido que la verdad reitera.

En manos agitadas persigues el deseo,
y desde tu Nirvana de complejos
clamas el olvido de tus días de angustia,
utilizas el parapeto de tus musas
como puntal de un baluarte rudo
entre el que crujen tus tablas doloridas.

En tu voz quiebran las rosas,
laureles se secan en tu frente de niña eterna,
y aún pides renacer gritando en las revueltas
de la comedia del rumor amontonado
en alforjas que rellenas de piedra ajena.

Crees ocultar en tus vigilias sombras,
agujeros que buscas en cada desnivel voraz,
remueves la incomprensión que pierdes
al leer entre tus noches de acompañado lecho helado
las reseñas que los demás desbordan sin medida,
quieres temblar vistiendo piel que no es tuya,
Dulcinea imaginada de Quijotes suplantados.

miércoles, 15 de febrero de 2017

SALMOS DE LAS AGUAS VERDES (II)


Con tu tamiz filtras las líneas de las olas,
y yo me hago marinero descalzo
en la fortuna de encontrar entre las redes
que entre sonrisas me regalas
la abundancia de la pesca que le entregaremos
a la esperanza de los que pueblan nuestra costa.

Conoces cada arista mía
cuando respiras en mis pensamientos
y con ellos como mimbre eterno
tejes cestos de presencia silenciosa,
y cada sonido es un mensaje
que enlazas hacia la conciencia que en mis vidas se detiene,
que arranca después a trompicones de sabiduría
cuando lanzo por la borda los viejos remos.

Cuando callas también te escucho;
te recito en las arenas de mis huellas
y en la energía comedida de las tardes
de las estaciones de intensos lugares mutuos
que en cadena de tiempos fueron pesadumbre
del canto caminante de romeros.

Sabes que me escurro entre los versos,
que le rezo en las mañanas un responso
a la altura casta de estos montes ancestrales,
sabes que hay momentos
en los que tallo mi madera humilde,
también que lijo orgullos que se pierden
desbastados por la sincera firmeza de tu gubia.



miércoles, 8 de febrero de 2017

ALBACEA DE UN CAFE


Mis mañanas siguen siendo liturgia de siluetas,
yo albacea en su silencio y propietario al amanecer
de un café que me arde en los labios,
reposado entre las hojas de un diario
donde permito que floten dudas y verdades
ocultas entre párrafos de papeles arrugados
tras la caricia de mis dedos.

Desprendo de las páginas remiendos de ideas
sobre una mesa pequeña en la que estiro el tiempo,
remuevo pensamientos de ajetreo de cucharas
dentro de una tacita blanca
convertida en continente de impresiones.

Afuera me llama el paso
de la villa que contrae en sus arterias
la sangre de murmullo rancio de paredes
como gruta y ruta enmarcadas de verdín,
afuera se distrae la bruma sobre piedras longevas,
corren sombras ambidiestras
y el río parece querer hervir de mansedumbre
disfrazado de humareda,
afuera me grita la llamada del viento
rescatando en una arboleda de diásporas
el amor de mica y cuarzo.

Cuando se anuncie la holgura del Sol
volverá para esperarme
la lectura de los renglones rectos de la vida.





martes, 7 de febrero de 2017

VÍA ESTRECHA


Qué sencillo nos parece recoger
en esta estación de vida ´
algún billete de ida para el tren
que nos hacine cual rehenes en vagones
sin margen de maniobra,
sin querer saber ni conocer el nombre
de quién atolondrado lo pilota
rigiendo la derrota del saber.

Aposentamos nuestras nalgas vueltos números
en asientos de primera,
de segunda, de tercera,
conformistas aceptamos el destino,
cobardes vemos resbalar paisajes tras el vidrio
sin soñar siquiera
con detener la máquina y apearnos
y hacer real en nuestros pies
lo que entonan nuestros iris.

Burlamos en este viaje y a hurtadillas
el reflejo de nuestro rostro ante el cristal,
nos observamos de reojo,
queriendo no asustar nuestra torpeza
al sentir el palpitar sobre las vías.
.

Nos hemos vuelto grises,
y no viajamos,
nos obligan a viajar
los maquinistas de la alegría turbia,
los que nutren su locomotora enloquecida
con el combustible de lo fiero,
nos hemos vuelto ciegos para andar,
para admirar montaña y cielo,
y con los ojos planeando en las entrañas
anegar la pleamar.


domingo, 5 de febrero de 2017

ALDABAS


Llegará el día en el que habremos de abrir ventanas,
cambiar el color de las paredes
y emplazar nuestros pasos
para que nos lleven a alcanzar las puertas amplias.

Y tú, callada, lo sabes,
silenciosa lo aceptas,
sombra de vida que en mi se apoya.

Y ahora,
que quizá me escuches tan lejana y tan cercana,
sabrás que por tiempos me temblarán las manos
al rebuscar en mis bolsillos las llaves revoltosas,
sabrás que aún me costará escuchar el tiento
de tus pies resbalando aquí, a mi vera,
cercanos al felpudo que nos dará la bienvenida
en el grito de las dudas de bisagras.

Sabremos de lo cotidiano convertido en sacrosanto,
del sonido en  las mayúsculas
de lo que no se pronuncia y se conoce,
del cénit revolviendo las cortinas de nuestra habitación,
y podremos abrir el cajón donde se engendran
los nombres secretos de nuestro despertar.

Sabremos atar entre las sábanas los nudos de los cuerpos,
arder en la paz de nuestro sofá ilimitado de destinos,
extender en las alfombras lo mucho que nos queda por nacer,
sujetar tejados en las noches salvajes de los vientos,
cultivar en macetas el jardín
que descubra nuestro rostro y nuestra piel
abonadas con la luz,
sembradas con la ternura del arraigo de la tierra,
regadas y regaladas de deseo.






viernes, 3 de febrero de 2017

NOSOTROS (II)



Amarnos será rodar sin tregua
por las cinco líneas largas que nos regalará la música,
resbalar en libertad por las laderas sin sentir los golpes,
calzar botas de piel de roble para caminar siete leguas
sobre los cuentos de la pradera de nuestra niñez,
será escurrirnos voluntarios en las entrañas de despistes,
ser dos arcos adosados a la piedra que nos mueva,
o gato silvestre que se hace ovillo
ante la chimenea del hogar.

Amarnos será perder la noción del tiempo
envueltos en el calor de un edredón de pausas,
será lluvia lenta enlazada sin prisas a la magia,
aroma del serrín recién rendido
en la mañana diluviada de un verano,
será un parque para nuestros nombres de infancias,
para recuerdos de cometas en la playa,
juegos descalzos y en carreras por la comisura de la costa,
sutura en las heridas de la roca viva con las gotas
del océano que acaricie nuestras.huellas.