domingo, 30 de abril de 2017

ACERAS DE NUBES



Cada línea en blanco es una etapa
para volver sobre los pasos
hacia nuestro crisol armonioso de respuestas,
cada línea en blanco es una apuesta
hecha de trozos de papel
sobre los que esparcir la tinta,
trozos que se envuelven en nuestro permiso de existir
con los que alimentar las margaritas
que se inflan de preguntas,
nacidas en aquellos días
en los que nos creímos huérfanos.

No perviven las distancias que separan sentimientos,
no existen los mares diferentes,
ni fronteras ni barreras,
en este día en el que tantos labios recitarán a un tiempo,
al compás de estas húmedas arenas,
la larga fila de estrofas
que ha de germinar en nuestros campos.

Y no ocultamos nuestra simiente de  Fe,
la esparcimos para que dance envuelta
en nuestro viento modesto,
siendo honesta entre su libertad de hojas escritas,
convertida en una nube de milagros
aún por rellenar de presencias y leyendas.

Cualquiera Norte o Sur nos lleva
a hacernos orilla entre los barcos,
con el brillo azul del cielo abierto en tus ventanas
y el verde de las huertas en mis puertas,
con la luz que encala tus paredes
y el granito enmohecido de emociones
en los portales de nuestros juegos infantiles,
Sur y Norte de descalzos pueblos viejos
afirmados como salvas del futuro,
señales de la rosa de los vientos,
cimientos con los que rescatar de nuevo
aldeas decaídas en olvidos.

Pues este día que ha llegado,
escalando de la mano a mis tejados
o trepando a tus terrazas blancas,
le encendemos velas a la Luna y a la Vida,
y entonamos canciones de memorias,
hablamos en la unidad de los poemas renovados,
piedras engarzadas en el oro de los días
y en la plata de las noches
de nuestro calmo mar de encuentro.

Lanzo al aire el sedimento
de los valles de mi nación de los mil ríos,
cruza el cielo de nuestro Atlántico común,
y se posa en el picón que han regalado tus volcanes.

Ahora cantemos juntos
porque llegó el momento
de templar los timples y afinar las gaitas
e interpretar folías y foliadas como una sola melodía,
es el día de tallar los petroglifos
con los versos de los celtas y los majos
y rendirle pleitesía a nuestras tierras.

En la Villa de Teguise son de nubes las aceras.....












miércoles, 19 de abril de 2017

HOY TE ESCRIBO



Hoy redacto este mensaje
camuflado con la horma de unos versos
para contarte de toda la tortura
que en días grises amontoné en mis fauces,
de mis disculpas y culpas
trasladados en vida al refugio sombrío
de una choza de secas cañas.

Hoy desde la libertad te hablo
de aquellas veces que quemé las lanchas
con las que abordé islas negras
envuelto en el misterio de aprender,
convencido de que en la soberbia
se escondía la verdad,
de la travesía y escozor perdidos
en la existencia salvaje
que por instantes pensé sentir
sobre mis lagos angustiosos.

Ahora sé que he de informarte
de la escuela que es mi habitación,
del saber de sentirme un ermitaño,
de ese momento en que sorbo frases
y remuevo mi árbol fértil
para ver que sus frutos se desprenden,
tras dejar en el correr del tiempo
todos los murmullos esclavos
que fueron mi difusa propiedad.

Termino esta misiva
confirmado en el saber que nada tengo,
que no le exijo a los demás su coherencia,
y que todos poseemos un archivo
donde ocultar contradicciones,
tal y como disperso de mi despensa
la memoria de la asfixia y del veneno
perdidos en el siroco desplazado
a la frontera y abandono de la nada,
exhalada en las ascuas del pasado,
respirada en el rocío del presente.

domingo, 16 de abril de 2017

VIVAMOS


Vivamos donde cualquier vacío
se convierta en pupitre de nombres grabados
con un buril de punta roma,
leamos en ellos
la gerencia de los arrabales del alma.

Callemos cuando nos ordenen no hablar,
cribemos los momentos
en los que la memoria nos demande
la catarata de una frase,
de una palabra.

Seamos el fortín de los gestos milenarios,
el compendio de los cismas ciertos,
volemos bajo siguiendo el surco
de las olas que perecen,
amainemos en la dársena de nuestros puertos.

Construyamos barcos para nuestra fantasía
como un Noé contemporáneo,
redactemos cartas con destino y sin remite
con la tinta que olvidada en los cajones
calmará la sorna
del augur de los naufragios.

Calculemos el valor de cada sílaba
pesándola en una báscula de orfebre,
podemos la ilusión de los jardines
hasta verlos reverdecer con nuevas hojas,
reguemos huertos de clemencia
con los brazos entregados
al invierno inclemente.

Roguemos,
oremos,
por la plata de los días presentes,
por el óxido de aquéllos que se postran
a los pies de la locura.

Seamos por veces correa transmisora de fonemas,
otras la voz para los pinos,
alazanes que calcen herraduras de madera
fajándose en las lides
de la contienda de la paz de las ideas.

Pues a veces quiénes somos
ha de volvernos mudos
para recitar un millar de pensamientos,
y limpiar la corteza de nuestro árbol
hasta continuar henchidos de razones,
hemos de cortar con tijeras áridas el cielo,
o atar ante nuestros pies un hato cuerdo
de versos en caída libre.

Y nos parecerá un abismo
lo que es aire respirado de la vida,
y a veces respirar se nos volverá sima,
estancia donde filtrar truenos
o camuflaje para un grito de cansancio
en nuestra carrera de obstáculos,
o sentirnos el pulgar de un niño
donde enredar los horizontes.

A veces una duda
nos transformará en coro valiente
con el que despedir pasados,
y convertirlos en recuerdo de alegría
cuando nuestra llave cese de lamentar
las puertas que se abren
de par en par a lo intuido,
y unas sandalias rotas
se abandonen entre las arenas
para confirmar el caminar,
descalzos.

jueves, 13 de abril de 2017

MUJER DE CALLES HÚMEDAS




Quedan las estampas ciertas del plañir de tu pueblo,
la parábola inquieta de tu perfil
empapándose de las gotas voluntarias de tu lluvia,
tu propio llanto de meseta
dictándome razones para amarte
ante la mar rendida a nuestros pasos,
queda mi fuente abierta,
adivinada por ti
en las mañanas de aquel Julio adormecido.

Guardo de tus senderos rotos el perfume,
el equilibrio de tus tiempos
en la pléyade inocente de tu garganta,
guardo y encumbro tus lamentos,
la sugestión perfecta de lo imperfecto
en nuestros ojos agotados,
hebras que fueron unidad de dos orillas.

Dejo dentro de mí un altar para el recuerdo,
mil secretos guardados
acostados en mi lado cauto,
tu calidez en una estancia de mi alma,
prendido me quedo en una llama
que me ayude a seguir viéndote.

Verte como eres,
contemplarte como siempre quise hacerlo,
como niña que creció involuntaria,
mujer alimentada de renuncias
y jirones de tormentas,
amamantada en unos pechos secos,
dama de combustión y dolor en la mirada
para el duelo insistente de su selva,
mujer de acorde suave
cubierta con su capa lánguida de historias,
mujer que siempre serás
niña y círculo generoso de tus calles húmedas.







viernes, 7 de abril de 2017

Y TÚ RECUERDAS.....



Vístete con el roce de los recuerdos,
la añoranza de tu abuela hilándote las trenzas
con su peine de amor callado,
retoza en la congoja de haber nacido sola.

Enciéndete de nuevo en tus ascuas,
cocina con la ilusión una sopa de mote
en este invierno muerto,
llámate ante el temple de tu verano,
búscate con una excusa
para ocultarte entre los frutos en sazón
dibujados en tus viñetas de niña.

Recibe la lluvia en tu manual en blanco,
encharca tus renglones
con la pasión y compasión de adivinar,
de conocer cada pétalo
y encontrar sabiduría entre su savia.

Vuélvete hacia el alba,
respírala en el valle,
en la montaña y en el cañón de nubes.

Ve hacia los viejos muros
y alégrate,
pues te esperan lápidas de rabia.

Límpialas con tu sonrisa,
posa rosas frescas en cada tumba,
en todas ellas,
en las amadas o temidas,
en las de piedra y cruz de mármol,
en las sin nombre.

Se ha cerrado la metralla,
han firmado el abandono de la noche,
recuerda las vainas de metal
y olvida el escozor de las balas de tu alcoba.














martes, 4 de abril de 2017

ADIVINANZAS


Traemos el Alma arrostrada con utensilios parcos,
la espalda contraída tras los combates,
una puesta de mar en las pupilas
y la interrogación en nuestros dichos.

Guerrilleros somos
en el encierro de este hangar de costumbres,
fusileros de maniobras
en la nueva religión de los crepúsculos,
soldados para el aluvión
de la quimera imprescindible.

Nada es nuestro;
solo propietarios de la señal entre los dedos
del alcanfor del río,
de la pulsión de las raíces,
la soledad para compartir consignas en la aurora
y un emblema de lino
fruncido con costuras invisibles.








sábado, 1 de abril de 2017

FLOR DE ORILLAS


No me resulta fácil ser
arquitrabe de mi mismo,
ni tampoco de los otros el dintel
que soporte el peso de sus muros,
pero al menos sé que desde este laberinto
de Centauro que soy por mis herencias
puedo cruzar las puertas de los siglos,
superar los valles que alimentan
un presente encadenado
a las arenas que devoro en la impaciencia,
saberme valiente ante tu obra,
consignar entre los dedos
los arillos del encuentro.

Y si de tu mar se desprende
esa ola sublime que inunde mis entrañas,
esa ola con la intensidad del fuego
que tu nombre secreto me hace imaginar,
cortaré los lirios rojos que tú amas,
los postraré abiertos en tu maduro pecho,
ofrenda de la pasión que mi razón
quiere avivar en ti,
péndulo locuaz que analizas mi espíritu
en la sima profunda de tu mirada fugaz.

Con mis frases de Centauro,
con mis cuartos al galope en esta tierra,
atravesaré las soledades
cabalgando en el rocío de tus prados,
en la aurora de tus soles,
y dispararé mis flechas en el centro del sendero
en el deseo de alcanzar entre tus tildes
mi presencia herrada,
escudado en las palabras cual un fuego
escogido en el hogar que es tu morada.

Me entregaré completo,
hombre desnudo de corazón abierto,
erguido por la fe
que en tus ojos y en tus manos se extienden,
en naranja, en el azul y el verde
de mis firmamentos esenciales,
en esencia desnudo en alma y cuerpo
frente a tu frente incandescente,
con el corazón incendiado de sonidos,
de labios abiertos
a la sorpresa de tus besos,
a la sal de tu piel
erizada en el deseo de los truenos.

Me entregaré consciente
tendiendo mis raíces en tu cuerpo.
en la danza de tu piel sobre los poros
de mis silencios rotos.