domingo, 2 de julio de 2017

NO EXISTIR (EN UN SEGUNDO)




Sin temernos,
buceando a pulmón libre,
extraigamos de los fondos abisales
nuestro segundo armónico,
anémona con la que desvanecer
enfermos vuelos áridos de antaño.

Sin tenernos,
florezcamos en el júbilo de las profundidades.

Rotemos sobre el lago que describes
enrolada en el misterio,
orientadas las miradas
hacia el contorno de nuestra atmósfera.

Curvemos en un giro la voz del arenal
orlando de sencillez lo conocido,
pues espero conocer la redención de las siluetas
reclinados sobre la costa primitiva,
pues espero que iniciemos sin pavor la singladura
vestidos de un vaivén de espuma blanca,
y que en nuestro segundo imaginario
estibemos con toneles de aventura
las bodegas del navío
que despierta de su hielo de milenios.

Transformémonos en eternidad
que reúna en su cónclave todas las estrellas,
no existamos un segundo.







1 comentario:

  1. Son tan hermosas tus letras, esas metáforas que acompañan ese ser nuestro.

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